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Galería de los Mapas de los Museos Vaticanos sin visitantes, con la bóveda dorada y los mapas pintados de Italia en las paredes.

Dos instituciones que el turista casi no pisa

La Biblioteca Vaticana y el Archivo Secreto, qué son y qué puedes ver tú

La Biblioteca Apostólica Vaticana, fundada formalmente en 1475, y el Archivo Apostólico Vaticano, llamado Archivo Secreto hasta 2019, no tienen visitas turísticas. Solo entran investigadores acreditados, más de 1.200 al año en el Archivo. Lo que sí ves con la entrada de los Museos son salas que fueron de la Biblioteca, y ella organiza exposiciones ocasionales.

En 30 segundos

Lectura completa: 5 min

  • Ni la Biblioteca Vaticana ni el Archivo Apostólico Vaticano tienen visitas turísticas; solo entran investigadores acreditados.
  • El Archivo se llamó Archivo Secreto Vaticano hasta el 22 de octubre de 2019, y «secreto» significaba privado del Papa, no oculto.
  • La Biblioteca se fundó formalmente en 1475 y guarda unos 180.000 manuscritos y 1.600.000 libros impresos.
  • El Archivo reúne doce siglos de documentos en 85 km de estanterías y se consulta hasta octubre de 1958, el final de Pío XII.
  • Con la entrada de los Museos, desde 20 €, sí pisas salas que fueron de la Biblioteca, como la de las Bodas Aldobrandinas.

A mí el Archivo Secreto me parece el mejor ejemplo de cómo una palabra mal traducida fabrica un misterio. «Secreto» significaba privado del Papa, no oculto, y hoy lo consultan más de mil investigadores al año con una tarjeta gratuita. Como turista no vas a entrar, pero sí puedes pisar salas que fueron de la Biblioteca.

Sergio LeponeMi consejo

Antes de ir

Lo que yo tendría en cuenta

  1. 01 Mi truco

    Las salas de la Biblioteca están en tu entrada

    En el plano oficial de los Museos aparecen los Museos de la Biblioteca (n.º 15) y la Sala de las Bodas Aldobrandinas (n.º 13). Van incluidos en la entrada general, desde 20 €, y casi nadie sabe que está pisando la antigua Biblioteca.

    Museos Vaticanos
  2. 02 Ojo con esto

    Nadie te vende una visita al Archivo Secreto

    El Archivo no ofrece ninguna visita turística y la Biblioteca tampoco tiene visitas regulares. Si ves un tour que promete entrar a los archivos secretos, desconfía, porque las webs oficiales no contemplan esa posibilidad.

    Estafas en el Vaticano y cómo evitarlas en 2026
  3. 03 Lo más bonito

    El Salón Sixtino, 70 metros pintados

    La gran sala de la Biblioteca que mandó construir Sixto V a finales del siglo XVI mide 70 metros de largo y está pintada entera. Hoy solo se llega desde las salas de estudio, pero se asoma al público en las exposiciones de la Biblioteca.

    Qué ver en el Vaticano
  4. 04 Para ahorrar

    Miles de manuscritos, gratis y en casa

    La Biblioteca tiene un catálogo en línea y una Biblioteca Digital con manuscritos escaneados, y los Museos ofrecen un tour virtual del Salón Sixtino. Es la forma más barata, y la única segura, de ver sus fondos.

    Vaticano gratis

Mis prioridades

Imprescindible

Si tienes tiempo

Yo lo evitaría

Lo que yo reservaría

Mi ranking, con nota

Formas de asomarse a la Biblioteca y al Archivo

Notas mías sobre 10. Pesa cuánto de la Biblioteca o del Archivo te enseña cada opción y lo realista que es para alguien que va de viaje, no de investigación.

  1. Una exposición de la Biblioteca

    Desde noviembre de 2021 la Biblioteca monta muestras en la Sala Barberini y el Salón Sixtino, con reserva en línea hasta 48 horas antes. Es la única forma de pisar el Salón, pero a 24-09-2026 no hay ninguna abierta.

    Precio: Según la exposición

    9,0 sobre 10

  2. Las salas de la antigua Biblioteca en los Museos

    Los Museos de la Biblioteca y la Sala de las Bodas Aldobrandinas, decorada por Guido Reni en 1608, están en el plano oficial. Es lo más cerca que llegará casi cualquier viajero.

    Precio: Con la entrada de los Museos

    8,2 sobre 10

  3. El tour virtual del Salón Sixtino

    Lo ofrecen los propios Museos en su web. No es lo mismo que estar allí, pero te enseña la sala entera, que es justo la que el visitante del museo no pisa.

    Precio: Gratis

    6,8 sobre 10

  4. La Biblioteca Digital

    Manuscritos escaneados de la Biblioteca, consultables en línea. Para mí es el mejor antídoto contra el mito de que todo está escondido.

    Precio: Gratis

    6,5 sobre 10

La pregunta que casi todo el mundo hace es si se puede visitar, y la respuesta corta es que no. Ni la Biblioteca Vaticana ni el Archivo que durante siglos se llamó Secreto tienen visitas turísticas. Pero me parece una respuesta pobre si se queda ahí, porque hay mucho que entender de los dos y alguna rendija por la que asomarse. Aquí te cuento qué son, por qué uno se llamaba secreto, quién entra de verdad y qué puedes ver tú con una entrada normal de los Museos.

Dos instituciones con historias cruzadas

Lo primero que conviene saber es que son dos cosas distintas, aunque nacieran juntas. Desde el siglo IV la Iglesia de Roma tenía un Scrinium que era a la vez biblioteca y archivo, y aquella primera colección se dispersó en la primera mitad del siglo XIII. La Biblioteca moderna arranca en el siglo XV, y el Archivo nace en 1612 como una especie de departamento de la Biblioteca, del que se separa después.

Hoy cada una tiene su web, sus normas de acceso y sus fondos. La Biblioteca guarda sobre todo manuscritos y libros, y el Archivo, los documentos de gobierno de los papas. Para trabajar en la Biblioteca, la primera vez se deja el documento de identidad en la oficina de permisos de la Gendarmería, en la entrada de Santa Ana.

La Biblioteca, de un papa humanista a 1,6 millones de libros

Nicolás V, papa entre 1447 y 1455, decidió abrir a los eruditos los códices latinos, griegos y hebreos de los papas, y los subió de 350 a unos 1.200. La fundación formal llegó con Sixto IV, que el 15 de junio de 1475 firmó la bula que la dotaba de bibliotecario y de dinero para mantenerla. Es el mismo papa de la Capilla Sixtina, y a mí esa coincidencia me dice mucho de lo que quería ser el Vaticano de entonces.

Sixto V encargó a Domenico Fontana un edificio nuevo a finales del siglo XVI, el que se sigue usando, con el Salón Sixtino en la planta alta, de 70 metros de largo por 15 de ancho y pintado de arriba abajo. Después entraron bibliotecas enteras, como la Palatina de Heidelberg en 1623 o la de la reina Cristina de Suecia en 1690, y en 1902 la Barberini, con más de 11.000 manuscritos. Hoy la Biblioteca guarda unos 180.000 volúmenes manuscritos y de archivo, 1.600.000 impresos, unos 9.000 incunables y 300.000 monedas y medallas.

¿Por qué se llamaba Archivo Secreto Vaticano?

Aquí está el malentendido que más me gusta desmontar. Paulo V creó en 1611 el Novum Archivum dentro del Palacio Apostólico, junto al actual Salón Sixtino, con registros de la Biblioteca, de la Cámara Apostólica y del archivo de Castel Sant’Angelo. Su historia oficial empieza el 31 de enero de 1612, cuando nombró custodio a Baldassarre Ansidei. Su nombre de fundación era Archivo Apostólico Vaticano, y desde mediados del siglo XVII se impuso el de Archivo Secreto.

La palabra venía del latín «secretum», de separar. Quería decir un archivo apartado de los demás y reservado al Papa y a sus funcionarios, su archivo privado. Con el tiempo «secreto» pasó a entenderse como oculto, con un matiz negativo, y el 22 de octubre de 2019 Francisco le devolvió su nombre original sin cambiar nada de su estructura ni de su misión. A mí este cambio me parece una lección de comunicación. Siglos de sospechas por una palabra que nunca significó lo que creemos.

Lo que guarda el Archivo y hasta dónde se puede leer

Son unos doce siglos de documentos, del siglo VIII al XX, en más de 600 fondos y 85 kilómetros de estanterías. Una parte está en un búnker de dos plantas bajo el Patio de la Piña de los Museos, inaugurado por Juan Pablo II el 18 de octubre de 1980. Del Archivo forma parte también la Torre de los Vientos, de 1578-1580, que sirvió de observatorio para la reforma del calendario de Gregorio XIII.

No todo ha estado siempre en su sitio. En 1810 Napoleón se llevó los archivos papales a París, unas 3.239 cajas, y la devolución, que empezó en 1814-1815, se hizo con pérdidas. En 1881 León XIII abrió el Archivo a estudiosos de cualquier país y religión, y desde 1924 los papas lo abren por pontificados completos. El último abierto es el de Pío XII, desde el 2 de marzo de 2020, así que hoy se consulta hasta octubre de 1958.

¿Se puede visitar la Biblioteca Vaticana?

No de forma regular. La propia Biblioteca dice que no prevé visitas abiertas al público y que sus espacios históricos solo se abren en eventos especiales. Desde noviembre de 2021 monta exposiciones temporales en la Sala Barberini y en el Salón Sixtino, con reserva en línea hasta 48 horas antes, normalmente los viernes por la tarde y los sábados. La última, «En Route», cerró el 20 de diciembre de 2025, y a 24 de septiembre de 2026 no hay ninguna anunciada. Si coincide con tu viaje, para mí es un capricho mejor que casi cualquier visita de pago que te ofrezcan en la calle.

Para entrar a trabajar, la Biblioteca admite a investigadores cualificados, profesores universitarios, doctorandos y, excepcionalmente, estudiantes de fin de carrera que prueben que necesitan un material que solo está allí. El Archivo pide un máster o equivalente y una carta de presentación, y la tarjeta es gratuita. Entran más de 1.200 estudiosos al año, de unos sesenta países. Así que tampoco es un club cerrado, es una sala de investigación con requisitos.

Lo que sí ves con la entrada de los Museos

Aquí está la rendija. En el plano oficial de los Museos Vaticanos aparecen los Museos de la Biblioteca, con el número 15, y la Sala de las Bodas Aldobrandinas, con el 13, que decoró Guido Reni en 1608. Una guía publicada por los propios Museos en 2013 describe cómo, al salir de la Sixtina, el recorrido cruzaba varias salas de la antigua Biblioteca, entre ellas las Salas Paulinas, las pequeñas Salas Sixtinas con regalos a los papas y la Galería de Urbano VIII con globos y mapas. El recorrido cambia a menudo, así que yo lo tomaría como orientación y no como promesa.

El Salón Sixtino, en cambio, no lo pisa el visitante del museo, porque solo se llega desde las salas de estudio. Lo que sí ofrecen los Museos es un tour virtual de esa sala. Mi consejo es sencillo. Compra la entrada normal en entradas del Vaticano, busca en el plano esos dos números y desconfía de cualquier tour que te prometa los archivos secretos, porque ninguna web oficial lo contempla, como cuento en estafas y timos del Vaticano. Y si te interesa de dónde sale todo esto, la historia del Vaticano lo pone en contexto.

Biblioteca y Archivo, frente a frente

Biblioteca Apostólica VaticanaArchivo Apostólico Vaticano
OrigenScrinium desde el siglo IV; fundación formal el 15-06-1475Novum Archivum de Paulo V en 1611; custodio desde el 31-01-1612
Qué guardaUnos 180.000 manuscritos, 1.600.000 impresos y 9.000 incunablesDoce siglos de documentos en más de 600 fondos y 85 km de estanterías
Quién entraInvestigadores y profesores; excepcionalmente, doctorandos y estudiantes de fin de carreraEstudiosos con máster o equivalente y carta de presentación
Horario de consultaSalas de lectura, lunes a viernes 9:00-17:20Solo para titulares de tarjeta
Visitas turísticasNo regulares; exposiciones ocasionales con reservaNinguna

Datos de vaticanlibrary.va y archivioapostolicovaticano.va. A 24-09-2026 la Biblioteca no tiene ninguna exposición en curso; la última, «En Route», cerró el 20-12-2025.

Fundación formal de la Biblioteca, con la bula de Sixto IV
1475
Volúmenes manuscritos y de archivo en la Biblioteca
180.000
De estanterías en el Archivo Apostólico Vaticano
85 km
Estudiosos que entran cada año en el Archivo, de unos sesenta países
1.200
Año en que el Archivo deja de llamarse «Secreto»
2019

Preguntas frecuentes

¿Se puede visitar la Biblioteca Vaticana?

No como turista. La propia Biblioteca dice que no prevé visitas abiertas al público de forma regular, y sus espacios históricos solo se abren en eventos especiales. Desde 2021 organiza exposiciones temporales con reserva, pero a 24 de septiembre de 2026 no hay ninguna en curso.

¿Se puede visitar el Archivo Secreto Vaticano?

No. El Archivo Apostólico Vaticano, su nombre desde 2019, no ofrece visitas turísticas. Solo entran estudiosos con un título de máster o equivalente, una carta de presentación y un documento de identidad, y la tarjeta es gratuita.

¿Por qué se llamaba Archivo Secreto?

Porque en latín «secretum» venía de separar y significaba un archivo apartado de los demás y reservado al Papa, es decir, su archivo privado. Con el tiempo la palabra pasó a entenderse como oculto, y Francisco le devolvió el 22 de octubre de 2019 su nombre de fundación, Archivo Apostólico Vaticano.

¿Qué hay en el Archivo Secreto del Vaticano?

Unos doce siglos de documentos, del siglo VIII al XX, en más de 600 fondos y 85 kilómetros de estanterías, parte de ellos en un búnker de dos plantas bajo el Patio de la Piña que inauguró Juan Pablo II en 1980. Hoy se puede consultar hasta el final del pontificado de Pío XII, en octubre de 1958.

¿Quién puede entrar en la Biblioteca Vaticana?

Investigadores y estudiosos cualificados por sus títulos y publicaciones, profesores universitarios, licenciados que preparan un doctorado y, excepcionalmente, estudiantes de fin de carrera que necesiten material que solo esté allí. No se admiten estudiantes de secundaria ni universitarios en general.

¿La Biblioteca y el Archivo Vaticano son lo mismo?

No. Son dos instituciones distintas. El Archivo nació en 1612 como una especie de departamento de la Biblioteca y se separó después, y cada una tiene hoy su web, sus normas de acceso y sus fondos.

Sergio Lepone

Por

Graduado en Turismo, con un máster en Dirección y Planificación del Turismo por la Universidad de Málaga, y viajero por toda Europa. Escribe cada guía con datos de las webs oficiales y su propio criterio.

Publicado el . Datos comprobados el .

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Fotos: Burkhard Mücke (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.

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